En Bolxkan no nos andamos con rodeos. Si estás empezando en el pickleball y piensas “me pillo la más barata y ya está”, te entendemos. Pero si después de 3 partidos estás frustrado porque no controlas ni un saque… quizá el problema no eres tú. Es la pala.
Aquí te explicamos, sin paja y con mala leche (de la buena), qué diferencia de verdad una pala barata de una pala pro.
🔧 1. El material: lo que no ves, importa
- Barata: plástico o compuestos muy blandos. Vibran más que tu móvil en modo terremoto.
- Pro (como nuestra Bolxkan Maga): núcleo de polímero con cara de fibra de vidrio o carbono. ¿El resultado? Más control, menos lesiones, más flow.
🎯 2. Precisión: apuntar al rincón o al infinito
- Barata: cada golpe es una ruleta rusa.
- Pro: el punto dulce (sweet spot) es más amplio y consistente. Fallar es más difícil (aunque tu compañero siga pensando que eres tú).
🧠 3. Diseño: más que estética
- Barata: diseño genérico, sin balance real, y a menudo más pesada en la cabeza.
- Pro: equilibrio pensado al milímetro. Controlas la bola con precisión quirúrgica (o algo parecido si no has desayunado).
🔥 4. Durabilidad: no tires el dinero
- Barata: si juegas una vez al mes, igual te dura un año… pero si te enganchas, se te raja antes que tu zapatilla del chino.
- Pro: construida para aguantar guerra. La pala dura, tú también.
💸 5. Precio: sí, hay diferencia. Pero no tanta.
- Hay palas “pro” por menos de 100€ (ejem, como la nuestra).
- Por lo que te gastas en cenas de finde, puedes tener una pala que te acompañe todo el año.
✅ Conclusión:
Si estás empezando: mejor una pala decente que no te sabotee.
Si ya juegas en serio: no escatimes. Jugar bien es un gustazo.
Y si dudas: elige Bolxkan. Que para cutres ya está el mundo.
👉 Echa un ojo a la pala Bolxkan Maga de pickleball
Y luego dile a tu colega que deje de jugar con la tabla de cortar que trajo al partido.